Hoy, 25 de Diciembre, he abierto los regalos de Papá Noel sola con mi hijo. La verdad que todo lo que yo idealizaba, nada se cumplió. Su padre estaba durmiendo plácidamente mientras yo intentaba actuar con ilusión mientras mi niño abría sus regalos (que yo compré, que yo envolví…) . Su padre tenía regalos. Yo tenía uno… que yo compré y yo envolví porque sino no habría nada. Días como hoy se me quitan las ganas de seguir intentando. Desde luego, esto no es lo que yo idealizaba.
Muy buenas, Tábata. Soy Juanjo, de las rimasdelalma, y estoy volviendo a escribir algo y a pasear por esos blogs que, a pesar del tiempo, siguen contigo. Comento como anónimo porque si blogger iba mal antes, ahora tiene un doctorado en despropósitos.
ResponderEliminarY no escribo para decir que he vuelto, que no es el caso, pero me ha llamado mucho la atención esta entrada. Desconozco si es tu situación personal o simplemente una historia que, con seguridad, tiene un reflejo en la vida cotidiana. Yo también he pensado recientemente en la idealización y si en realidad es posible acercarse en la vida a esas idealizaciones que hacemos cuando pintamos nubes de colores en los cielos de la imaginación. He escrito historias de amor prácticamente toda mi vida y tengo bastantes años ya. y cuando he creído que había llegado la persona adecuada, ocurre algo que te hace pensar: "Otra vez igual, lo que yo busco no existe". Y ahora leo esta historia y lo veo perfectamente reflejado. Un día "especial" acompañado por el abandono del que se supone que es el apoyo de tu vida, no tu vida, pero sí un apoyo. Y vaya por delante que a mí me da igual que sea el día de Navidad, de los Reyes Magos o de tu cumpleaños. Soy de momentos, de si veo algo que me recuerde a ti, de si presiento que puede gustarte y hacerte sonreír, te lo regalo, sea el día que sea. Los regalos por obligación no me parecen un acierto. Y el contexto del bebé, de los seres que no conocen la frialdad del mundo y el egoísmo reinante, hace que comprenda menos la indiferencia de una de las partes. En ocasiones he oído decir a la gente que es la ilusión de los niños por la Navidad. Hasta los dos años, los niños no son conscientes de la época y si le das un regalo en abril le va a hacer la misma ilusión. Ya que tenemos esta fecha definida, aceptémosla, de acuerdo, pero lo que nunca se puede aceptar es esa indiferencia de uno de los pilares de la familia en teoría.
Un placer volver a leerte después de un tiempo que ya no recuerdo. Espero que todo haya ido bien y que la vida te haya sonreído como te mereces en este tiempo. Un saludo.
Mi hija se curó del herpes y yo me curé de la diabetes después de tomar el producto del Dr. Jekawo a través de www.drjekawo.com y la dirección de correo electrónico: drjekawo@gmail.com.
ResponderEliminarMe puse en contacto con el Dr. Jekawo tras leer numerosos testimonios sobre cómo curó las siguientes enfermedades: herpes, cáncer de próstata, cáncer de mama, cáncer cerebral, accidente cerebrovascular, cáncer de endometrio, enfermedades cerebrovasculares, hepatitis, glaucoma, cataratas, degeneración macular, enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmonar, agrandamiento de próstata, enfermedad de Alzheimer, demencia, taquicardia, herpes zóster, cáncer de pulmón, leucemia linfomatosa, mesotelioma pulmonar, asbesto, cáncer de ovario, cáncer de cuello uterino, cáncer de piel, tumor cerebral, VPH tipo 1, tipo 2, tipo 3, tipo 4 y tipo 5, VIH, artritis, fibromialgia, toxicidad por fluoroquinolonas, cáncer de cuello uterino, cáncer colorrectal, leucemia, sífilis, diabetes, enfermedad hepática/inflamación renal y epilepsia.
Confiaba plenamente en él. El Dr. Jekawo preparó las medicinas a base de hierbas y nos las envió a través del servicio de mensajería UPS.